En el rubro de la Higiene y Seguridad en el Trabajo en Argentina, hay algo que cada vez genera más incomodidad, sospechas y, por qué no decirlo, indignación: el negocio de los cursos para operar autoelevadores y puentes grúa.
Si trabajás en industria, logística, metalúrgicas o construcción, sabés de lo que hablamos. Certificados que aparecen como por arte de magia, cursos que duran media hora por WhatsApp, “carnets válidos en todo el país” que nadie controla, y “capacitaciones” que no capacitan. Todo a cambio de una firma y un pago.
¿Hay una mafia detrás de todo esto? ¿Es un mercado informal pero tolerado? ¿Quién controla la calidad de estas capacitaciones?
Vamos a meternos en este terreno espinoso que pocos quieren tocar, pero que afecta directamente a la seguridad de los trabajadores y a la responsabilidad legal de las empresas.
Cursos truchos, carnets exprés y cero control
La realidad es que proliferan “proveedores” de cursos que venden certificaciones con bajísimo contenido, sin práctica real y sin condiciones mínimas de seguridad.
¿Qué se observa habitualmente?
- 📄 Carnets entregados sin que el operario haya tocado jamás una máquina.
- ⏱️ “Cursos” que duran menos de una hora y se realizan 100% online sin verificación de identidad.
- 💰 Tarifas que varían según “la urgencia” del certificado.
- 🔁 “Formadores” que repiten el mismo PowerPoint para todos, sin importar el rubro ni los riesgos.
- 🔒 Empresas que compran certificados en bloque para “tener todo al día” ante la ART.
¿Qué dice la legislación argentina?
✅ Resolución SRT 905/15 (Capacitaciones):
Establece que toda capacitación debe ser pertinente, planificada, documentada y efectiva.
✅ Ley 19.587 y Decreto 351/79:
Obliga a capacitar a los trabajadores en relación a los riesgos específicos de sus tareas.
✅ Resolución 295/03 (Anexo I – Autoelevadores y Grúas):
Requiere que los operadores reciban instrucción teórico-práctica adecuada.
✅ Decreto 960/15 (Reglamentación específica para autoelevadores):
Este decreto establece que toda persona que opere autoelevadores debe contar con formación adecuada y que las empresas deben garantizar:
- La evaluación médica del operador.
- La formación teórica y práctica comprobable.
- La entrega de elementos de protección personal.
- La verificación técnica del autoelevador según su uso.
- Y, especialmente, que la capacitación esté registrada y supervisada por personal competente.
Este marco legal es claro: no alcanza con un carnet. Debe haber formación real, específica y documentada.
¿Por qué ocurre esto?
🟠 Falta de control estatal
Ni la SRT ni los Ministerios de Trabajo provinciales ejercen un control sistemático sobre la calidad de los cursos ni la idoneidad de los instructores.
🟠 Empresas que quieren “cumplir rápido”
Para muchas empresas, la capacitación no es prevención: es un requisito que molesta. Entonces buscan soluciones exprés, baratas, y sin complicaciones.
🟠 Proveedores oportunistas
Detectaron un nicho de mercado: ofrecer lo mínimo, cobrar lo máximo. Sin compromiso con la seguridad, ni con la formación.
¿Y si ocurre un accidente?
📉 La justicia no va a mirar si el carnet tiene un holograma.
📉 Va a mirar si el operario estaba efectivamente capacitado.
📉 Y si el curso fue una formalidad, la empresa es responsable por negligencia.
Incluso si el operario tiene “carnet”, si se demuestra que no recibió una instrucción adecuada, el empleador puede enfrentar responsabilidad civil y penal.
¿Qué se puede hacer?
Para las empresas:
- Exigir capacitaciones con parte práctica real, alineadas con el Decreto 960/15.
- Verificar la idoneidad del instructor y su matrícula profesional.
- Documentar asistencia, contenidos y evaluación del desempeño.
- Elegir proveedores serios, con experiencia comprobable, aunque cuesten más.
Para los prevencionistas:
- No ser cómplice de cursos vacíos.
- Elevar observaciones internas si el proveedor no cumple.
- Incluir las capacitaciones reales como parte del plan anual de Higiene y Seguridad.
Para los trabajadores:
- Denunciar si reciben certificados sin formación real.
- Exigir instancias prácticas y claras.
- Recordar que la seguridad personal no se terceriza.
Conclusión: ¿hay una mafia?
Podemos no usar la palabra “mafia” si preferís. Podés llamarlo negocio oscuro, zona gris, mercado paralelo o servicio trucho tolerado. Pero la esencia es la misma:
Hay empresas que pagan por certificaciones vacías, proveedores que las entregan sin control, y profesionales que lo permiten o miran para otro lado.
El resultado: trabajadores mal capacitados, accidentes evitables y empresas expuestas legalmente.
💬 ¿Te encontraste con cursos truchos?
¿Viste carnets sin capacitación? ¿Tu empresa compra certificaciones?
¿Fuiste obligado a firmar una capacitación que no se hizo?
🔥 Contá tu experiencia en los comentarios.
Es momento de visibilizar y denunciar este sistema que no solo es ilegal, es peligroso.